La foto de una persona identificable, el escaneo de un DNI, una nómina o un informe médico son datos personales según el RGPD. Subirlos a un conversor en línea no es un paso técnico neutro: es una comunicación de esos datos a un tercero.
Sobre el papel, esa comunicación debe estar regulada. El proveedor pasa a ser encargado del tratamiento, lo que exige un contrato de encargo (artículo 28). Si sus servidores están fuera de la UE, hay transferencia internacional, con sus propias garantías (capítulo V). Y el plazo de conservación es el que digan sus condiciones, suponiendo que alguien las haya leído. En la práctica, nada de esto ocurre cuando un empleado convierte un archivo en la primera web que encuentra.
La conversión local elimina la pregunta en lugar de responderla. Pixloc funciona íntegramente en tu navegador, con su motor de imagen integrado. No se transmite ningún archivo, ningún nombre de archivo ni ningún metadato: no hay encargado con quien contratar, ni transferencia que garantizar, ni plazo de conservación que auditar; simplemente no hay comunicación. Se comprueba en tres segundos: desconecta la red y convierte igualmente.
Como todo el sitio es estático, también puede publicarse en una red interna o intranet, donde sigue funcionando sin ninguna conexión de salida. Si le resulta útil a tu organización, escribe a [email protected].
Esta página explica cómo funciona la herramienta; no es asesoramiento jurídico. Tu DPD o tu asesor sigue siendo quien debe valorar tus obligaciones concretas. Conversiones relacionadas: HEIC a JPG, PNG a JPG.